Lo que los seguros “todo riesgo” no cubren

Normalmente las causas de exclusión de una póliza de seguro contra todo riesgo son bastante improbables que ocurran, como lo pueden ser una guerra internacional, un acto de terrorismo, o una huelga entre otros hechos catastróficos.

No obstante, hay algunas otros eventos que es mucho más probable que ocurran y que son precisamente la causa por la que usted quiere el seguro, sin embargo puede que esto no este cobijado. 

El caso más común es el de una persona que compra un seguro para su auto. Al adquirirlo confía que, en caso de que alguno de sus hijos tenga un accidente, el seguro entre a cubrir todos los daños. Lo que desconoce es que, si bien el seguro puede cobijar a familiares, estos deben ser mayores de 25 años.

Desafortunadamente estas cosas no se saben hasta que ocurre el accidente, por lo que esto conlleva a una serie de problemas legales que produce que las personas pierdan la confianza en las aseguradoras. Por este motivo es importante que al momento de brindar un seguro ya sea todo riesgo o no, las entidades financieras sean claras con los clientes y les expliquen qué motivos son causales de exclusión del seguro. Igualmente es necesario que los clientes expresen todas sus inquietudes y preocupaciones referentes al tema.

Frente a los daños materiales a las propiedades también existen diversas causas de exclusión que pueden ser claves a la hora de tomar o no un seguro. Por ejemplo, muchos hogares en Colombia cuenta con seguros contra terremotos, o desastres naturales. Sin embargo, AXA Colpatria indica que la póliza solo se hace efectiva si la propiedad cumplió con las normas de sismo resistencia y si se usaron los materiales apropiados y las dimensiones requeridas.

Según cifras de Fasecolda, se han acumulado un total de $14,6 billones en primas emitidas por las aseguradoras en todos sus sectores, lo que generó un aumento de 9% frente al mismo periodo de 2016, en el cual se registraron $13,4 billones en seguros. Del total de estos porcentajes, “casi la mitad se lo llevan los seguros generales, pues representaron $7,09 billones, mientras que los relacionados a seguridad social alcanzaron un total de $4,1 billones y, por su parte, los de vida, recaudaron un total de $3,4 billones, 12% más que en 2016”. Es importante no tomar el primer seguro que se encuentre sino que comparar entre las diferentes opciones, ya que algunos tienen clausulas más flexibles que otros. Además es importante prever cuáles son las situaciones más probables a ocurrir y que se debe asegurar, para de esta forma saber qué tipo de seguro conviene. Ante cualquier inquietud, es responsabilidad de las entidades aseguradoras informar con claridad la cobertura y las exclusiones de cada seguro para tomar la decisión que se ajuste a cada necesidad.

Fuente: Contamos